Mientras estábamos en terapia, una chica soltó la siguiente reflexión:
“Mira, si tiene que dejarme, más vale que sea por otra y no por mí. Si me deja por mí quiere decir que yo no soy suficientemente buena, que no estoy a la altura, mientras que si se ha cruzado con otra y se ha enamorado, al menos ha sido él quien ha cambiado, no es por mí sino porque se ha fijado en otra persona y ha elegido”.
Esta frase me dejó pensando mucho rato por muchos motivos. Por un lado, por la capacidad de dar la vuelta a un argumento que generalmente se enfoca totalmente al revés; duele que te dejen por otra persona, se suele vivir como una traición y activa los celos de la persona que es abandonada.
Además, el argumento de mi paciente me parece una muestra de autoestima encantadora.
La persona que me dijo tal cosa es generosa y prefiere que su pareja, o expareja, esté bien por encima de todo.
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Y si está mejor con otra persona que con ella, por mucho que no quiera perderla, lo respeta. Y esto no lo consigue desmereciéndose ella misma ni viéndose como poco válida para la persona que ama.
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Se puede estar más o menos en desacuerdo con la afirmación de la chica, pero en mi opinión contiene una generosidad y una autoestima bastante envidiables, incluso en momentos tan difíciles como el de ser abandonado por tu pareja, que ha conocido a otra persona.
Es una línea de pensamiento que me hizo reflexionar mucho y que me llevó también a pensar en los celos dentro de la pareja. Porque pensar que tu pareja se puede fijar en alguien que no eres tú a la mayoría de las personas puede hacernos sentir celos, en diferentes intensidades y con diferentes manifestaciones.
Es un hecho que quien tiene pareja corre el riesgo de que la persona que ama pueda enamorarse de otra persona. Estar bien en pareja es también saber convivir con este riesgo y no dejar que nos influya lo suficiente como para hacernos sufrir y poner en peligro el bienestar de la pareja.
No estoy hablando de hechos reales y consumados, cuando realmente hay motivos para pensar que nuestra pareja está teniendo sentimientos por una tercera persona y hay una crisis motivada, sino de riesgos hipotéticos y de posibilidades, ya que si alguna vez esto se convierte en realidad entran otros factores en escena.
Hay muchas personas que no saben convivir con la posibilidad de que su pareja pueda mirar a otra persona que no es él/ella. Y esa inquietud, miedo, inseguridad o angustia, emociones derivadas del sentimiento de celos que domina el pensamiento, pueden conllevar mucho malestar dentro de la pareja.
Teniendo en cuenta que la emoción de los celos en determinados contextos y situaciones puede ser normal y en ocasiones motivada, su expresión y las acciones que se llevan a cabo debido a experimentarla son muy variadas.
Hay factores que determinan una buena gestión de los celos, tales como:
Cuanta más confianza tengamos en nosotros mismos y cuanto más se hayan trabajado en la pareja aspectos importantes como la comunicación, el respeto o la libertad individual basados en la confianza mutua, más fácil es gestionar la emoción de los celos, que un momento u otro aparecerá.
Y el amor, que es un sentimiento basado en lazos frágiles y fácilmente variables, se basa en la confianza y el compromiso de dos personas.
Lo cierto es que cuanto más se fuerce o intente controlar, más se debilita y más fácil es de romper. Por lo tanto, lo mejor que podemos hacer cuando experimentamos el miedo a que alguien a quien amamos pueda no correspondernos, es dejarle hacer y darle espacio para que nos muestre su amor y confianza. En consecuencia, pedir o exigir muestras de amor, basarlo en el control, la dominación o el cuestionamiento continuos son la fórmula ideal para hacer que la persona de la que estamos enamorados se aleje de nosotros.
La paradoja es que si quieres que alguien se quede contigo debes poder dejarlo marchar para que elija quedarse contigo. Los celos son un gran obstáculo o la resistencia personal para no tener que experimentar este reto.
Vivir es experimentar, sentir, aprender y crecer
Si aceptas tus emociones, cambias tu vida.
Anna Romeu, colegiada nº 11336 del COPC
Presidenta Emergencias del COPC y representante Española en EFPA Crisis & Disaster División
Especializada en Educación Emocional, Terapias y Formaciones
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